Hubo en España un presidente del gobierno del PSOE, Largo Caballero, que durante la Guerra Civil echó de su despacho al embajador de la URSS porque éste quiso dirigir su política. Aquel gesto de dignidad, de los pocos de Largo Caballero, le costó el puesto de presidente del Gobierno, puesto que enfrentarse a la URSS era enfrentarse a uno de los grandes poderes del momento.
Es evidente que los miembros del PSOE actual, empezando por Zapatero, su secretario general, andan muy escasos de dignidad, puesto que está dispuesto a ser humillado en público por Botín, a cambio de aparecer conjuntamente ante los medios de comunicación recibiendo el respaldo del banquero y su mensaje tranquilizador para la economía española.
Tras pedir ser invitado a visitar las instalaciones del Banco Santander y ser tuteado públicamente, al presidente del gobierno español, sólo le faltó recibir una cariñosa colleja de Botín mientras le decía: “estás haciendo un gran trabajo en economía”. Otra prueba más de quién manda realmente en España.